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¿Qué hago en New York?    

¿Qué hago en New York? Nací en California, parte de mi vida la vivi en El Salvador, y hoy me pregunto ¿Como vine a parar a New York? Recuerdo a una persona que me dijo que sabía que yo en acá en New York venía a fracasar, porque el ambiente de esta ciudad era duro y endemoniado.
¿Cuantos más piensan de esa manera? Lastimosamente en estos tiempos tenemos dos grandes errores que impiden la expansión del evangelio el primero de estos es olvidar que el llamado no esta en el lugar, ni en el oficio, está en a quien Dios le plazca poner donde sea, no importa donde estés importa que donde estés hagas la voluntad de Dios y entonces sabrás que es ahí mismo donde Dios te ha puesto. El segundo error es pensar que el ambiente y las personas son controladas por demonios, ciertamente es Bíblico que los demonios existan, sin embargo también es Bíblico que no hacen nada sin que Dios se los permita, ellos no le mueven la agenda a Dios, es Dios quien controla todo, desde que las personas depositan la culpa sobre demonios creen que necesitan exorcismo y no arrepentimiento, creen que son demonios que los dominan y no pecados, Jesucristo llamo a que predicásemos el arrepentimiento antes que nada.
No estoy en New York por casualidad ni por destino estoy aquí porque es aquí donde Dios me ha puesto y no por bienestar personal, más bien para que como un sirviente más de El, sea un proclamador del evangelio, no le caeré bien a muchos, no seré muy popular, sin embargo no me interesa ser agradable a las personas antes que a mi Dios, no busco el aplauso de multitudes ni la aprobación de los religiosos, no estoy interesado que en nuestras iglesias la gente se sienta cómoda y que los programas sean exitosos, un solo interés tengo acá en New York o donde Dios me lleve y es proclamar su evangelio y que Dios este agradado, que la Gloria sea a su nombre y que el mensaje proclame su evangelio, que El sea el único que se sienta cómodo en la iglesia y que su palabra sea exaltada, que no existan programas ni estrategias de crecimiento que solo exista el poder del evangelio, que El salve con su llamado y no yo con el mío, que El haga su voluntad sobre la mía y sobre todo lo que deseo, de algo si estoy seguro El me trajo aquí y aquí me tiene, estoy dispuesto a hacer Su voluntad y a proclamar Su nombre y si, no lo voy a negar por veces me canso, me canso cuando no camino.

 
Pastor. José Olivares
www.seguidoresny.org