El mensaje que puede salvar tu vida.
Dios nos ha creado con un propósito: que lo glorificáramos. Sin embargo, todos nos hemos rebelado en contra de ÉL y por eso merecemos la muerte eterna. Por nuestros propios medios es imposible librarnos de este castigo y por lo tanto Dios mismo mandó a Su Hijo Jesús a vivir una vida justa y sin embargo a sufrir el castigo que nosotros merecíamos. Si quisieramos que la perfecta justicia de Jesús se nos acredite a nosotros y la paga de nuestra rebeldía se le acredite a ÉL debemos de arrepentirnos de nuestros pecados y creer en Cristo Jesús para nuestra salvación.










